"ARTÍCULOS DE INTERÉS"
 Lic. Daniel A. Fernández
(PSICÓLOGO & PSICOANALISTA)



"El ABC DE LA NEUROSIS HISTÉRICA"


  La NEUROSIS HISTÉRICA se ubica dentro de las lamadas “psi-
coneurosis de transferencia”. En su momento, se llamó “de 
simulación” porque imitaba síntomas de patologías de moda, 
como algunas veces lo fueron las epilepsias. El gran ataque 
histérico (a lo Charcot) era muy similar a las epilepsias 
conocidas como “del Gran Mal”.
  Es a través de la histeria que surgen los conceptos más 
importantes del psicoanálisis. Para Freud todo el fenómeno 
histérico está determinado por el mecanismo de la defensa. 
El concepto de defensa, determinante de los fenómenos his-
téricos, es esencial en la conceptualización teórica que 
realiza Freud.
  En Estudios sobre histeria, podemos vislumbrar en la obra 
de Freud el origen del psicoanálisis. Es en el tratamiento 
de las pacientes histéricas donde se produce el tránsito que 
va de la hipnosis a la sugestión, de la sugestión al apremio 
y del apremio a la asociación libre.
  La característica de la histeria de conversión es la iner-
vación somática, es decir la transformación de energía 
psíquica en respuesta orgánica. La conversión es el mecanis-
mo de formación de síntomas prototípico de la histeria. Se 
trata de una energía libidinal que se transforma, se con-
vierte en inervación somática. En 1896, Freud inaugura la 
asociación libre y describe a la defensa como un mecanismo 
inconsciente y como nódulo de la neurosis. Y ya habla de 
trauma sexual infantil. La investidura libidinal, despren-
dida de la representación, es trasladada a lo corporal. La 
representación deviene inconsciente y la investidura 
inervará a la representación que se tenga de un órgano 
somático.
  Se diferencia de las neurosis actuales, porque estas úl-
timas son la expresión directa de una investidura (No 
ligada a representación alguna) en el cuerpo, mortificán-
dolo. Es decir que mientras en las neurosis actuales no hay 
mediación simbólica, en los síntomas conversivos el cuerpo 
expresa la representación reprimida.


Freud en un comienzo divide a la histeria en:

1)Histeria de retención: Se relaciona con la imposibilidad de 
  abreacción (rememoración + reelaboración psíquica).

2)Histeria hipnoide: Brewer hace hincapié en esta. Dice que es un 
  estado de inconsciencia similar al hipnoide (como los estados en 
  los que entraba Ana O., cuando interactuaba con sus ensoñaciones). 
  Y Freud dice que cuando un suceso se produce en este estado de 
  consciencia hipnótico, esas representaciones forman grupos 
  psíquicos separados a las demás representaciones de la consciencia. 
  Y ahí se produce la disociación psíquica típica de la histeria.

3)Histeria de defensa: Freud dice que las dos primeras son siempre 
  consecuencia de la de defensa. En la histeria de defensa se trata 
  fundamentalmente de que ante una representación intolerable se 
  provoca la defensa del yo y se induce a la represión.


  Si bien Freud, menciona estos tres tipos de histeria, centra su 
trabajo en la de defensa (Freud se ocupa aquí de la etiología de la 
histeria como atribuible a un conflicto psíquico, en el que una 
representación intolerable provoca la defensa del Yo e induce a la 
represión).
  En la histeria hay hiper expresión de las emociones. Era Freud 
quien decía que los pacientes histéricos son hiper expresivos de sus 
emociones. Charcot, mediante la hipnosis, llevaba a la paciente a 
reproducir esas crisis, de lo que dedujo en un primer momento que 
estas pacientes tenían una “especial disposición a la disociación 
histérica”. Freud habla de neurosis histéricas tanto en mujeres como 
en hombres. Los pacientes histéricos son esencialmente visuales, 
expresivos y gramaticales. 
  Algunas veces en la histeria (cuando es grave) se pueden padecer 
además alucinaciones. Cuando las imágenes (alucinaciones) visuales 
son expresadas verbalmente por las pacientes, procurando hacer 
distintas asociaciones, entonces esas imágenes van perdiendo valor y 
lo ganan en su lugar las palabras. De aquí que, en ocasiones, es tan 
importante que el paciente histérico cuente y asocie su sueño, dado 
que así la imagen pierde valor y puede evitare un ataque histérico. 
Recordemos que, desde el punto de vista psicoanalítico, lo que se 
pone en palabras no se actúa (en ataque histérico). Un sueño 
sustituye muchas veces un ataque o, más frecuentemente aún, lo 
explica. 
  Recordemos ahora que en toda neurosis se produce un corte en la 
ligadura entre la representación y la carga afectiva, luego la 
representación se reprime y ese afecto que no puede reprimirse sigue 
otro curso. En las Neurosis Histéricas, ese afecto pasa a una 
representación del cuerpo, a una simbolización de determinada parte 
del cuerpo (de allí que se les llame histerias de conversión). Es 
importante además tener en cuenta que no pasa directamente al cuerpo 
sino a una representación simbólica de este. Si pasara directamente 
al cuerpo entonces estaríamos en presencia de una patología 
psicosomática y no de una neurosis histérica.
  En relación a los síntomas histéricos, diremos que tienen que ver 
con la vida sexual de los sujetos. Los síntomas están sexualizados. Y 
el síntoma es la sexualidad reprimida. Y justamente ese síntoma evita 
la emergencia de la angustia.
  Existe una íntima relación entre el complejo de Edipo y la 
histeria. Este complejo que tiene una función normalizante y 
estabilizante, en el síntoma histérico se denuncia como fallido. Se 
puede decir que en la historia de la histérica hubo una presencia 
materna que fue traumática, ya sea por exceso o por defecto de esa 
función.
  Recordemos además que, para Lacan, algo característico en la 
histérica era tener un deseo insatisfecho. Es decir que la histérica 
dice querer algo pero lo que desea realmente (de manera inconsciente) 
es que ese algo no le sea dado. La histérica necesita, pues, tener un 
deseo insatisfecho.


Características de la personalidad histérica:

o Teatralidad.
o Ingenuidad.
o Infantilismo.
o Superficialidad.
o Exhibicionismo.
o Sugestibilidad. Tendencia o condición para la sugestión (Son 
  altamente sugestionables). Son sensibles, susceptibles, 
  quisquillosos, se hacen las víctimas.
o Altamente insatisfechos (nada les alcanza ni los conforma).
o En algunos casos se combina otra característica: el hiperconsumo 
  medicamentoso y médico.
o Hay escenas que tienen la “Belle indiferance” (bella indiferencia), 
  es decir que pasan por la vida mostrándose indiferentes a lo que 
  ocurre, evitando compromerterse emocionalmente.
o Escenas de seducción. Algunos sujetos se interesan en despertar el 
  deseo del otro, que el otro se preocupe por ellos. Una vez que 
  logran atraer al otro, luego lo frustran. Se hacen desear.
o Mitomanía.
o Alteraciones sexuales.
o Labilidad afectiva.

(Pero se debe tener en cuenta que hay grandes y pequeños cuadros de histeria)


Manifestaciones clínicas más comunes en la histeria (Síntomas):

 Gran ataque histérico: Este tipo de ataques marca una época en la 
  historia de las neurosis. Aparece con un aura (algo que anuncia lo 
  que está por venir). Este aura puede presentar trastornos visuales, 
  etc. Se produce una caída, pero no brusca como en las epilepsias. 
  Continúa una fase tónica (endurecimiento del cuerpo). Sigue una 
  fase clónica (pequeñas sacudidas, hasta terminar en las  
  convulsiones). En las epilepsias, en cambio, suelen morderse, 
  lastimarse la boca y sangrar; no así en las histerias. Luego de las 
  convulsiones viene la calma. Luego un período de contorsiones, de 
  trance o pasional, como si estuviera en escenas eróticas. A veces 
  acompañan visiones alucinatorias, donde puede haber actividad 
  delirante. No duran mucho tiempo generalmente. Este ataque es un 
  síntoma, es una satisfacción sexual sustitutiva.

 Formas menores:  Son como variaciones de la gran crisis histérica. 
  Son más comunes.
     o Las crisis de nervios: son las más comunes, las más típicas. 
       Son formas degradadas, camufladas de la gran crisis. Hay más 
       descarga de lo expresivo, hay agitación, se expresan las 
       emociones. Puede haber brote agresivo, y luego que se 
       descarguen que se calmen. En la descarga emocional se descarga 
       lo erótico y luego se calman.
     o Las crisis atípicas: Pueden ser:
         - Crisis Sincopal: El sujeto se siente mal, palidece y puede 
           incluso desmayarse (pero sin causa orgánica). Y no hay 
           amnesia de lo que pasó.
         - Crisis extrapiramidal: Hay manifestaciones motrices, que 
           son equivalentes menores de la gran crisis. Hay accesos de 
           hipo, de bostezos, temblores, sacudidas musculares.
         - Crisis tetaniformes: La tetanía es una enfermedad 
           endocrinólogica. Esta histeria imita las crisis de esa 
           enfermedad. Aparece la hiperamnea (ejemplo: cuando alguien 
           no puede casi hablar de la agitación que presenta, como si 
           necesitara tranquilizarse para después poder hablar).

 Estados crepusculares: Estados de ensoñación, en actividad 
  semiconsciente. Son distintos a los estados crepusculares 
  epilépticos (en la epilepsia no hay memoria del hecho sucedido, no 
  hay recuerdo; en los estados crepusculares de la histeria sí). Hay 
  debilitación de la consciencia vigil. Hay reducción del campo de la 
  consciencia. Son como estados hipnoides. Ante algo que el yo no 
  puede tramitar, entonces el sujeto escinde y vive sus ensoñaciones 
  en lugar de la realidad. Pero no hay pérdida de recuerdos (se 
  pueden recuperar).

 Amnesias paroxísticas: Trastornos de memoria, más o menos 
  profundos. Lo más frecuente es la amnesia lacunar (se olvida un 
  acontecimiento penoso). A veces puede darse amnesia general.

 Ataques catalépticos: El estado del sujeto no es amnésico ni está 
  inconsciente totalmente, pero está inerte (con ojos cerrados o 
  abiertos). A veces presenta anestesias o sacudidas musculares.

 Parálisis funcionales: Son parálisis de un movimiento o grupo de 
  movimientos con una significación funcional (astasia abasia), o 
  pueden ser parálisis localizadas de un miembro.

 Contracturas y espasmos: Especie de parálisis activas, cuya 
  sistematización es paradójica y variable. Ejemplo: tortícolis, 
  vómitos, espasmos óculo-faciales.

 Anestesias: Se produce en segmentos recortados por la fantasía, se 
  puede dar en la cara, en las dos manos o en otras partes del 
  cuerpo. A veces se dan casos de anestesia total (faquirismo), o 
  fenómenos raros como algias.

 Espasmos: Digestivos, imposibilidad de tragar, náuseas, etc. 
  Cólicos, constipaciones. Espasmos urinarios, retención. Espasmos 
  genitales, vaginismo.

 Algias:  Puede haber dolores de múltiple las localización e 
  intensidad. Es sospechosa la dramaticidad con la que la persona se 
  refiere al síntoma.

 Trastornos tróficos y generales: Anorexia, constipación, es decir 
  reducciones extremas o trastornos parciales de los procesos 
  metabólicos.

 Trastornos Sinestésicos: Son dolores provocados ante la vista de un 
  objeto.

 Trastornos sensoriales: Alteración de una función sensorial o parte 
  de ella. Ejemplo: sordera, ceguera, mudez.



Autor:   Lic. Daniel A. Fernández.

ASISTENCIA PSICOLÓGICA EN CAPITAL FEDERAL ( Zonas: Centro y Caballito ).